viernes, 27 de febrero de 2015

ANIVERSARIO






Queremos recordar en este humilde blog la ausencia hace hoy un año de José Díaz.
Doce meses evocando su vasto legado y compartiendo en común vivencias pasadas  mediante el recuerdo...
Toda esa serie de días mentalizando su persona, su  figura, su saber estar, su destreza para la caza y para la pesca y también sus valores personales...
Hay momentos que nos parece percibir (...?) su presencia... movimientos, gestos... en ámbitos indefinidos de esta vida terrenal...quizás sea su *esencia* que trate de habitar su mundo vivido anterior...
Un fuerte abrazo a su familia esposa e hijos.
Y un gran saludo para todos sus amigos de siempre de Villalegre y Avilés.        José Luis  27 febrero 2015

lunes, 5 de enero de 2015

AMANECER EN...











    


L
AS “ARCEAS” son algo que siempre nos han dejado admirados y perplejos. Desde el primer momento que nos hicimos con una escopeta y un perro las hemos buscado por todas partes, pero sin el suficiente empeño, constancia y paciencia que la caza de estos pájaros requiere.

Pocas veces hemos salido expresamente a ellas y no por falta de ganas, sino por no disponer de un sitio libre y querencioso donde ir a buscarlas.
Su encuentro era casi siempre un hecho fortuito, ya que igual nos la encontrábamos sin perro cazando “tordos” a orillas del Espasa y vaguadas de Coyanca, que al aproximarnos a cualquier “gachero” aledaño a la ría de  Villaviciosa, ría “gachera” por excelencia.  
En más de una ocasión, al acercarnos a alguna tertulia “cinegético-arceera”  procurá- bamos poner” la antena” a  la búsqueda de información, al respecto del emplazamiento exacto de esos sitios querenciosos y protagonistas de infinidad de recuerdos y fructíferas “cazatas”.

A pesar de ello, nunca hemos logrado volver a casa con más de un par de ”arceas”, pues hasta hace unos años, nuestra experiencia “becadera” siempre había quedado circunscrita a los “cazaderos libres”, y, de estos desgraciadamente había pocos y lo que es peor, cada vez hay menos.

 También viene al caso una curiosa anécdota de la que por ignorancia fuimos protagonista involuntario. Nos hablaron de una cacería de “arceas” en Colunga, lo cual, unido a algunas experiencias vividas en los montes del concejo de Carreño, nos hizo concebir fundadas esperanzas que aquello se iba a dar bien.
Dicho y hecho, salimos temprano de casa y antes del amanecer nos encontrábamos en el cazadero. La desilusión no puede describirse, pues no hay ave más lista y misteriosa que la”becada”.
Total: toda la mañana tirando tiros a las simpáticas  becacinas, con  lo cual estamos de acuerdo que hicimos buenas prácticas de tiro, pero de cazar “arceas” nada.


De todas maneras recordamos como aventuras afortunadas un par de incursiones hechas a los montes de Gozón, organizadas por un cazador que conocía bien la zona, y en la que a lo largo del recorrido se podían cobrar (no sin dificultad),  una o dos  “piconas”.


También esto se acabó: hasta que un día la casualidad durante el encuentro en un óbito de un compañero nos brindó la oportunidad de volvernos a ver, después de casi siete años….a un buen amigo con el que habíamos compartido muchos de los mejores y primeros momentos de nuestra vida cazadora y allí, después de la ceremonia, pudimos hablar cómo no, de arceas,  de perdices, de  montes, de ríos…
Para este buen amigo la caza es su ilusión, su principio y su fin. Conoce sus querencias, usos, reacciones, costumbres, para él el arte de la caza oculta pocos secretos, tolera la ignorancia y sabe respetar el orden establecido en una mano de cazadores. Desprendido en el momento de ocupar los puestos o de distribuir la caza; es esta una rara cualidad que solo puede darse en aquellos que llevan muchos años cazando y sabiendo como casi siempre perder.
   
Hablamos también de la cantidad de cazadores que dejan de serlo, por culpa de esas urbanizaciones que, sin ton ni son, arrasan y destrozan tierras y montes que en otros tiempos fueron ideales para cazar.

José nos prometió ir a becadas en diciembre, a un buen cazadero, cuando  el tiempo nos fuera favorable y así lo hicimos.
Apurando el adviento ya se acerca la Navidad, es tiempo de espera, pero también de ilusión.
  
La víspera de una cacería de “arceas”, cuando a uno le gustan, produce un cierto cosquilleo y nerviosismo que por supuesto no nos permite dormir, de modo, que el madrugón no es tal. Una vez en carretera y después de tomar el consabido café en la cantina de Campsa de Luarca  aderezado con toda clase de comentarios, vaticinios y pronósticos, observamos que la noche era clara, sin aire y estrellada con lo cual a buen seguro Virtudes, estaría dispuesto.
Las condiciones meteorológicas de noche clara no hacían presagiar buenos resultados, ya que los mejores días de “arceas” son aquellos que el cielo está cubierto, oscuro y plomizo amenazando lluvia y nieve o dejando caer un tenue “orbayu”.

Son las ocho de la mañana en Virtudes, lugar que hasta hoy para nosotros es desconocido.
La noche todavía nos envuelve de oscuridad, ansiedad y misterio y esperamos nerviosos el momento de la amanecida para conocer el lugar y saber donde estamos.

Nos acompañan dos amigos cazadores Enrique y Luis son del pueblo vecino (Vidural) pero con residencia en Avilés y compañeros laborales.   
Son estos amigos elementos dotados de un sexto sentido que les hace  sentir las mil sensaciones que laten en una naturaleza salvaje, con la que el hombre de ciudad de siempre es incapaz de comunicarse.
Sugieren una “cata visual” en la amanecida para estimar lo que nos podremos encontrar durante la cacería  



Esperando al alba
Hay medía luna; e infinidad de estrellas flotando en el inmenso cielo, y de vez en cuando alguna que fugaz, corre a desintegrarse, a morir… en el infinito silencio de la nada… Al poco tiempo una “becada” vuela rasando la campera, su típica silueta la delata… después atruena sobre nuestras cabezas el raudo vuelo de un par de”arceas” que divergen y  se apean en la zona.
Una becada más se cuela en el interior de un pinar cercano.
Un instante después se advierte una “picona” piñerando sobre nuestros sombreros súbitamente hace un “gamete” y vuela a gran velocidad, rebasa las copas de un grupo de insignes y se pierde a mil por hora en un bosque de robles, garabaya y abedules.
       Estas becadas procedentes del pasto van a guarecer hasta la próxima noche.     

Después de cinco  minutos de observación  en el que  surgían toda clase de comentarios salpicados por el delicioso y humeante café que José guardaba en sendos termos/ (en tal circunstancia obviábamos la  evocación al cremoso preparado por Marcel y Bernardino en el Rest. El Trole de Gijón)/.
 A continuación ya nos decidimos  a salir acompañados por los perros  verdaderos protagonistas ante la “reina” para su caza/.

 Programamos cazar toda la mañana  recorriendo en sentido SE-NO la sierra por su cara fría que teníamos a nuestra derecha poblada abundantemente de riegas transversales y monte bajo, con una estructura  vegetal enmarañada en superficie y elevada entre amplias zonas de pinos, pero con el suelo en su interior limpio y adecuado para el transito de perros y del propio pájaro y peinar la cara caliente con vaguadas de abedules robles alisos y pinos a nuestra izquierda; para que una vez batida la zona dar como finalizada la cacería.

Vientos de caza
          
Ya metidos en harina los lances no se dejaron esperar... pues las innumerables y académicas posturas de los perros con muestras de arcea componían un bello y atractivo pasaje.
 La emoción aumentaba por momentos al ser abatida una “becada”a “postura” logrando darse a la fuga un par de ellas con rápido y zigzagueante vuelo.

Pateamos durante un buen rato una amplia superficie tratando de buscar las arceas que observamos en la amanecida, al fin detectamos sus querencias y los perros lograron poner dos de ellas con resultado positivo.

Continuamos nuestro camino a través del amplio cazadero desplazándonos a lo largo de la ladera de la sierra en “cara fría” con zonas intercaladas de pinos, varales y escobares, con un equilibrio casi perfecto en cuanto a la disposición sobre el terreno de los pinos, estos limitados por los anchos “cortafuegos” de seguridad; hay una cierta dispersión en varales y brezales pero con equidistancias regulares entre si.

El suelo existente y esencial que conforma la corteza o base del monte gozaba de una limpieza extraordinaria, pues el tránsito entre las áreas de coníferas y los conjuntos arbustivos no ofrecía ningún problema para cazadores y perros, al discurrir caminos y sendas serpenteantes que los animales en pasto se encargaban de limpiar, al pastar y trillar día a día, por medio de boca, cascos y pezuñas.

Es digna de narrar la ¡”faena”! realizada a media mañana  y que tenia como protagonistas principales a José y su pointer hembra; habiendo quedado en ”muestra” la Luna sobre una mata, (los otros tres perros que buscaban en las inmediaciones se fueron acercando, quedando a “patrón” sobre el brezal al detectar la firme” traza” de la perra) José se prestó atento; con firmeza y decisión la perra a señal de su dueño, se precipitó hacia la mata, de la cual brotaron con la celeridad de un potente resorte dos “arceas” que fueron abatidas de sendos disparos, causando  gran sensación este “doblete”, pero cual no seria nuestra sorpresa al dar la voz de ¡cobra!, verla salir del “escobar” portando en su boca una tercera “pitorra” completamente viva, pero creemos que con algún problema para eludir o para el vuelo, originado tal vez por disparos anteriores.

 La emoción es indescriptible la “reina” aleteaba en nuestras manos pretendiendo zafarse y esperando recobrar la libertad, una libertad tal vez pasajera, pues el azar la situaría en algún momento delante del fino olfato de un perro “arceero” y su final podría ser seguro.
Después de una larga reflexión bien entendida y bien  meditada, nos decidimos a liberar y por consiguiente a soltar a la “becada” sumisa y aterrorizada, al encontrarse apresada en nuestras manos. 



Varias zonas de breñales (bardiales) de difícil acceso nos obligaron a dar algunos rodeos para continuar nuestra marcha por el monte. Pensamos que estas áreas pobladas de maleza pudieran ser cobijo perfecto de las “arceas” en los días que no se encuentran en la superficie cómoda y fácil, o cuando el tiempo está revuelto y arrecian los vientos; siempre y  cuando se pueda habitar en su interior.




Nos aproximamos a unos bosquecillos de pino y retama de mediana superficie y separados entre ellos por poligonales prados y monte bajo, en los cuales Enrique  uno de los amigos que nos acompaña detectó la presencia de “chochas” unos días antes; la entrada de los perros con numerosos “andaos” a la zona en cuestión ya puso de manifiesto la presencia con toda seguridad de algún scolopácido, pues observamos el estiércol del propio ave, así como los excrementos en  proceso de fermentación de los rebaños vacunos, que se hallaban totalmente taladrados por el ágil pico de la “becada” ; para buscar lombrices en su interior y procurarse alimento en horas nocturnas.

Y no podía ser menos, pues dos domésticos, (el Pipo y la Luna... ¡siempre la Luna!) obviando la dilación, se ponen de acuerdo y muestran lo que puede ser una becada. Ahora sus figuras corporales son imperturbables,  como si se detuviera el tiempo, vamos un auténtico desafío a las estatuas de piedra de la isla de Pascua en su máxima  expresión, todo en un entorno de silencio espacial, infinitamente lejos del ¡¡lamento sonoro!! del “beeper electrónico” actual  para perros becaderos.
Una pequeña piedra lanzada hacia la mata en aquel silencio sepulcral provocó la tremolina y la rotura de la muestra, con un  ruido ensordecedor en su huida dos “aves del paraíso” intentaban poner aire de por medio, pero....         

Vemos por el lugar de rama en rama al bisbita arbóreo (anthus-trivialis) y también al chochin (troglodytes-troglodytes) (cerrica), que merodeaban por el entorno en busca de su alimento cotidiano; su presencia de alguna manera provocaba apneas en el flujo ventoso de los entusiastas canes en su dinámica búsqueda, al confundirse los efluvios olfativos de estos pájaros con los que segrega realmente la “reina del bosque”. Un simple  requerimiento obligaba a los perros a obviar esas emanaciones y seguir buscando a la “dama”.

La tensión aumentaba por momentos, la búsqueda exhaustiva de los cánidos palmo a palmo, subía a su máxima expresión, el nerviosismo se palpaba en el ambiente y los desplazamientos ora a la derecha, ora  a la izquierda, ora en espiral y con gran rapidez, dibujaban en aquella parcela monteril una autentica tela de araña, repuntes, paradas falsas, miradas cómplices de los domésticos hacia sus dueños, carreras, retrocesos… acer camientos lentos y muestras en proximidad, componían toda una disciplina de sapiencia y actitud para la muestra previa a la caza de la ”señora del sotobosque”.

No pasó mucho tiempo sin que la “paradas” se confirmasen y así, rodeando la superficie arbustiva los perros y con “muestra” firme, consiguieron desalojar de su guarida al ave que fue abatida en su huida, instantes después nuevas pautas de tres cánidos, otro de los perros en su loca carrera no logra patronear y en su recorrido lateral provoca la salida del ave en estampida con vuelo vertical (de chimenea) en la parte posterior de la mata cupillífera sin ninguna opción de abatimiento.

  



Declinaba ya el sol casi oculto por las nubes ya pasadas las cuatro de la tarde, cuando nuestros pies iniciaron el regreso a los coches, habiendo abatido a partir de medio día dos “xanas” más, además de las reseñadas, en otras tantas maravillosas “paradas”. Y llega como siempre la anécdota final: nos dirigíamos comentando las últimas vivencias por un carril en poco uso y ya cerca de los coches, los perros a su aire y las escopetas descargadas, cuando instantáneamente “bota” una “del farias ” delante de nosotros, que con vuelo vivaz se aleja caleya adelante; encaramos la escopeta y al alimón le soltamos un tiro por entre las ramas de varios pinos, observamos la caída  fulminante de algunas cañas cortadas por los perdigones y una vez allí vimos en el suelo a la “fumadora” abatida; esto da lugar a la frase por todos conocida / hombre prevenido vale por dos/.

Recuento final once “arceas”; una vez metidos los perros en los coches, Luis en un santiamén prepara un fuego y calienta unas latas de fabada asturiana poniendo a la vez nuestras caras coloradas como pimientos.
El complemento con el vino, el pan de “escanda” de la zona un cigarrillo y cuatro chistes es el feliz epílogo de estos cortos momentos de placidez.

Al lado de la Fuente de las Virtudes, de la sierra del Trambolledo- Cachopo en el occidente asturiano con sus rebaños vacunos y caballares y  la escurridiza “salvajina” vuelve a imperar el silencio y la tranquilidad...

Fuente de las Virtudes (El Franco)- (520mts / s.n.m.) Diciembre 1973

*Conclusión *

....aquel  domingo 13 de agosto de 2006 día de mi cumpleaños me desperté por la mañana con una sensación muy extraña... fue como si estuviese todo el día anterior en Virtudes con escopeta y perro pateando el monte… (¡ ¿…? ! ).

            Les Mariñes / Villaviciosa / agosto de 2006         J.L.L.M.      

                                                                      



sábado, 13 de septiembre de 2014

UNA VISITA AL BUIO

...DESPUÉS DE UNA EXPLORACIÓN POR LOS MONTES LUCENSES...

                                                     







LA INSTANTÁNEA MUESTRA AL FINO  BECADERO
DE VILLALEGRE  E. REQUENI CON UNA RECOMPENSA 
EN EL GRAN CAZADERO DE "EL BUYO" ( EL BUIO) 
EN DICIEMBRE DE 1982.
AL FONDO INSTALACIONES EN RUINAS DE LA 
ANTIGUA MINA DE TURBA DE CAL GRANDE.


UN ALTO EN EL CAMINO. EN ESTA
 IMAGEN SE PUEDE VER  A  MIS GRANDES
AMIGOS  G. YEMO  Y  E. REQUENI CON
SU FIEL "TRENO" COBRANDO FUERZAS
EN ESTE GRAN CAZADERO DE  "EL BUYO"
CON VESTIGIOS DEL PASADO DETRÁS.  


   

 El Buyo
¿Qué entendemos por "El Buyo"?
Geográficamente hablando El Buio se trata de una parcela 
montañosa de suaves pendientes y mediana altitud incrustada entre los concellos de Vivero, Xove y O Valadouro poblada de pinos como principal elemento arbóreo, amén de varales, abedules, carballos y retamas mil.
¡¡El Buio!! es uno de los santuarios en esta zona de la trashumancia animal. Auténtico figón de ganado vacuno y caballar.
Nos contaron que en aquellos años 70/80 pasaban las temporadas invernales ganado procedente de tierras de Castilla León  para evitar la dureza del clima extremo en la meseta.

Paisaje
En el contexto paisajístico... guapa zona esta de El Buyo. Destacado balcón en la campiña lucense. Vital  mirador al cercano Cantábrico.
Receptor estratégico de todos los vientos y de todos los soles. Hermano pequeño de los dos colosos que flanquean su entorno el O Xistral y el O Cadramón. En estas tres zonas había parada y fonda en aquellos tiempos de otoño de la "enigmática viajera"...(¡¿...?!). 

Vientos del este
En el aspecto puramente venatorio El Buyo nos muestra una gran franja de actividad becadera  muy posiblemente sirviendo de puente entre zonas más avanzadas y/o de permanencia estable durante la temporada en el cazadero. Por el medio se pueden mover también otras especies a saber: perdiz, corzo, xabarin, pombo, tordiella etc. 

En el contexto de terrenos cazables en el país de "las meigas" "El Buyo" pudo destacar...y ocupó  un lugar 
preeminente en cuanto a cazaderos de becada...
Pocos créditos se necesitaban para este asunto. a) el estar un poco al loro con la cartografía de las distintas zonas. b) observar con detalle la estructura formativa y vegetal de los montes c) un par de preguntas a un lugareño, para definir parcelas en altitud con animales en pasto.
Siendo suficientes estos tres requisitos. Ya lo decía el gran maestro Ettore Garavini que apuntaba esta máxima en alguna de sus conferencias y que venía a decir algo así: "Dime donde hay un monte o sierra de mediana altitud con animales en pasto y te diré donde hay becadas".       

Rango
Ningún mérito nos deben dar ni nos debemos atribuir por descubrir y conocer "El Buyo" como cazadero de becada para los intereses de nuestro circulo  de amigos arceeros en el año 1978, quizás otros becaderos adelantados en el tiempo y la coyuntura (que los hubo) mereciesen esa estimación por descubrir y conocer esta y otra serie de zonas propicias para la estancia temporal de la picona en este campo feraz que es la Galicia próxima (principalmente la provincia de Lugo).
Yen ese sentido una vez más nos tenemos que referir a ese cazador sin identificación contrastada, humilde, anónimo, desconocido, armado de gran moral y pleno convencimiento de que su pretensión tendría futuro,  a patear con escopeta y perro los cazaderos de la Galicia oriental  en la década de los 60, a todas luces tiempos difíciles por diversas circunstancias, pero que sirvieron para abrir brecha por referencias oídas a los que en los años 70 se decidieron y/o nos decidimos a traspasar la frontera entre Asturias y del otrora reino de Galicia.   
          

Diana

Pues bien, un buen día haciendo de explorador por tierras de la comarca Terrachá (pretendíamos explorar la sierra de la Carba)  concretamente el 21 de diciembre de 1978, pero tuvimos que desviarnos de la ruta trazada debido a la nieve y seguir una vía de 2º orden  hacía el norte por tierras de Abadin y O Valadouro...se trataba de una carretera secundaria entre Gontán y Ferreira de Valle de Oro con paso por Cordal, Folgueiras, Cuadramón, Frejulfe y Ferreira y que iba atravesando en su recorrido grandes zonas para la estancia de becadas.
En un momento del viaje un vecino de la comarca Plácido Reigosa nos paró y nos pidió  favor para desplazarse a Ferreira y sin ningún problema accedimos a su petición, este buen hombre tuvo la amabilidad de informarnos durante la ruta de los montes del entorno en los cuales había animales en pasto y su situación aproximada, gracias a esa valiosa información se pudo localizar el cazadero  de los montes de "El Buyo" y alguno más en esta zona intermedia de la provincia de Lugo.     Gracias Plácido.      

"LES CAZOLETES DE LOBEIRAS"
VESTIGIOS DEL PASADO ¿SEGUIRÁN EN SU UBICACIÓN DESPUÉS DE
TANTOS AÑOS ?. LA PARTE POSTERIOR DE ESTE REPETIDOR MARCABA
EL INICIO DEL CAZADERO -( FOTOGRAFÍA TOMADA EL 21 DIC. 1978.)

                


MODELO DE FICHA DE UBICACIÓN CAZADERO PARA AMIGOS LEALES
Y COMPAÑEROS DE PEÑA.  ¿¡ A LA VISTA DE LA FICHA RESULTARÍA

DIFÍCIL DAR CON EL CAZADERO !?


...sentí sobre mis hombros todo el peso del mundo; de mi mundo, quiero decir. Allí la sustancia de mi memoria se enredó en la cantinela del poema y todos los veranos del mundo se superpusieron como láminas trasparentes dejando ver la claridad del día la calidad de la luz de antaño.    



Buenas noches  José Luis                                   

domingo, 30 de marzo de 2014

EVOCACIÓN




                                                   IN MEMORIAM 

                     EN RECUERDO DE: JOSÉ M. DÍAZ CUEVA

El último adiós 

Hace ya más de un mes que nos dejó Jose Díaz  (27-02-2014)
Parece que fue ayer. el tiempo pasa inexorable y rápido. casi sin darnos cuenta. Tiempo que se presenta como espacio generado por las propias leyes de la física, que la especie humana y su hábitat tienen que aceptar. 
Es un ciclo que va ocupando nuestras vidas y con el paso de los días, se va desgranando en el filtro de la memoria... y  nos muestra a veces tristes y emocionados recuerdos, otras, alegres y gratas vivencias.
Todo un compendio de registros de muy variada naturaleza que la mente humana guarda como testimonio de historias y momentos vividos.

Legado tangible    

Historias y aventuras de sus vivencias  personales y familiares,  a buen seguro que él se llevó consigo a su nuevo ámbito una selección antológica como preciado tesoro de la que habitó en este mundo.
Pero también, historias,  aventuras y saberes  marcadas con estrella, que  dejó a sus amigos y conocidos de sus intereses y aficiones de la caza y de la pesca con muchos años compartidas.
Sí, herencias de sus enseñanzas, veteranía, estar y hacer con discreción y en silencio, evitando momentos exultantes y atendiendo a las posibles variantes en una experiencia de largo recorrido.                                                                                                               
Con su fiel compañera Luna

Con grandes  valores como persona y como aficionado en esta practica deportiva alabada por muy  pocos  y rechazada por  muchos. 
Era cazador de arcea y de perdiz en su más alto nivel. "La esquiva del picu largu" y la "brava patirroja"  ponían a prueba su destreza en los laberínticos caminos de cualquier cazadero.
Su figura se movía por tierras en los cuatro puntos cardinales, por Asturias,  por Cantabria, por la ancha Castilla y por la Galicia de Castroviejo...... incluso por el Pirineo   oscense  con desplazamientos algunas veces  casi fuera de contexto.    
También practicó la caza mayor consiguiendo  piezas de trofeo.

Raza

De casta le viene al galgo en esto de la cinegética, su padre fue un gran  cazador y a él  a temprana edad le fue inyectado el veneno de la pasión por esta practica venatoria. 
Es anecdótico; en aquellos tiempos  para desplazarse, al  no disponer de automóvil,  tenía que recurrir al concurso de la motocicleta adaptada para portar perro y escopeta y así recorrer todos los cazaderos del mundo.
Misma opción la de su gran amigo Fermín Pérez Corbato, ambos coincidían en sus salidas por praderías, montes y aledaños en tierras del  concejo de Siero donde mitigaban sus ansias en busca de la pieza deseada. 
Ahora quizás estén juntos en ese nuevo mundo, lejos de la envidia,  la rivalidad  y la prepotencia de este entorno, para conseguir sus lances preferidos...

En cuanto a la pesca era alumno aventajado primero, y más tarde involuntario magisterio, las muchas horas en la orilla del río durante años le hacían maestro indiscutible en el manejo de caña y sedal.
Trabajaba la suerte del difícil salmón pero en lo que destacaba sobremanera era en la reina del río la desconcertante y escurridiza  trucha en todas sus modalidades.  
Como complemento al agua dulce  el agua salada - ¡¡la mar!! -  sí, la mar, una asignatura con nota en los rompientes del Cantábrico, mares en Asturias... en Peñas, en Barayo, en Frejulfe en Villaoril...... mares en Galicia.... en Foz, en Bares, en Cariño.....

Oriundo de Bobes (Siero), estaba domiciliado en Los Campos (Corvera) para desarrollar su vida laboral en  Avilés que lo fue  durante un buen numero de años en la Empresa Nacional Siderúrgica. (ENSIDESA).

Deseamos su descanso en paz, allá por los recónditos cazaderos del tiempo que muy posiblemente en ellos  nos encontremos en el último día.    Adiós amigo.                    José Luis


   


viernes, 21 de marzo de 2014

PERSONAJES / HISTORIA



                           ARCEEROS ILUSTRES 




REPORTAJE DE PRENSA 1973





Historia/Algunas denominaciones.

-Narración y exposición de los acontecimientos pasados y dignos de memoria, sean públicos o privados.

-Disciplina que estudia y narra estos sucesos.
-Conjunto de los acontecimientos ocurridos a alguien a lo largo de su vida o en un periodo de ella.
-Relación de cualquier aventura o suceso.
-etc. 

Por consiguiente la historia en general a través de los tiempos puede recoger personajes de diferente factura según su existencia, ser, registros intelectuales, ocupación, etc. y exponerlos para su conocimiento y disfrute.
No debemos de prescindir de la historia - ya lo decía la periodista y escritora Vanesa Gutiérrez - "sin historia somos unos pobres animales desorientados que no sabemos que camino seguir..."

Punto de encuentro.
        
El restaurante "El Trole" gijonés era un lugar estratégico además de acogedor y distinguido.
Fue un gran generador de historias y anécdotas tanto de la caza como de la pesca deportiva, sus foros y tertulias ponían algunos días una nota de color principalmente en el tema cinegético en los años 70/80,  cuando los lunes y los martes generalmente se formaban unos debates en algún momento acalorados de como resulto la jornada de sábado y domingo por el monte,  amen de la valía de los perros, puntería, trofeos conseguidos, etc... procurando bajar "grados" al notar un exceso de decibelios y la entrada de personas al establecimiento en dirección al comedor ajenos a la película que se estaba proyectando.
En el fragor de la batalla siempre sobresalía la voz del "jugón" de turno, era el clásico "sobrado", pretendido ganador en todos los frentes, su lema era: "soy el mejor".

Uno de los ámbitos intocables en la animada verborrea era  el  cazadero  en cuestión -la ubicación del  ¡¡¡  sitio !!! -  ni por activa ni por pasiva se acostumbraba a revelar, se consideraba el secreto mejor guardado, tabú sin titubeos, pero si reflexionamos en el transcurso del tiempo hubiera podido considerarse irrelevante este tipo de "sigilo sacramental"  a tenor de las relaciones con colegas, además de valorar los resultados obtenidos. 
Y es tal, que a veces declinabas la petición para la ubicación de "un sitio" a un amigo o conocido, y después te topabas en el monte con el rival o enemigo con quien nunca quisieras encontrarte.
De hecho a nosotros nos ocurrió esta incidencia en una ocasión, en tierras Boalenses en los años 70, (nos quedó mal cuerpo) por lo que pensamos que no merecía la pena utilizar esa costumbre desfasada y rancia en aquellos años ni tampoco en la actualidad.... 

La reseña periodística

Ya llovió desde el presente reportaje de prensa  firmado por Escolopacius - "Los cazadores de arceas" (El Comercio o Voluntad  30/12/73)- hasta nuestros días, en ese medio tiempo algunos  más  sin ser ilustres -  y  que no registra  la crónica- quizás por su juventud- su incipiente tarjeta de presentación u otros motivos que se escapan a la conjetura. Fueron abriéndose camino en esta práctica envidiada y enamoradiza en silencio, sin alardes, ni ostentaciones,  ni tampoco famas no consolidadas, obviando el fácil recurso del fantasma  el,  "yo soy el mejor", amén  del bombo y platillo o del dar jabón,  pero que tiempo después  evocando el pasado, podrían estar en el ámbito de los que otrora fueron distinguidos o quisieron  acercarse con sólida experiencia a la reconocida leyenda.

El informador que se confiesa afín a esta práctica cinégetica fabrica con acierto esta misiva periodística de personajes cazadores de los años 60/70 para que el público y el entusiasta en particular pueda tener posibilidad de conocer este pequeño retazo de la historia de la caza de la becada a través del tiempo y en los montes de nuestro entorno.

Pero a parte de la reseña periodística hacemos una  invitación a la reflexión de como eran las cosas antes y las de hoy día, sin entrar a valorar si había más o menos caza o éxitos y fracasos, sino la situación de cada cual, nos referimos al "estatus". 

Flecos  

Un pequeño detalle que no contempla la historia y que no merma en nada la trama narrativa que muestra  el reportaje de cabecera, podría dar aún más información al entusiasta del asunto.
Nos estamos refiriendo a dos cazadores que no figuran en el escrito y que acompañaron a J. Crespo durante unos cuantos años en las cacerías de la arcea tanto en las sierras de Galicia como en los montes astures, ellos son Carlos Palacio y Arturo Montero. 
Hablar de José Crespo, era hablar de clanes, este mencionado no sabemos si fue el primero, pero sí sabemos que hubo otro a continuación de largo recorrido en el tiempo, cubriendo la década de los 80, formado por Miguel Ángel  García y José Manuel Manso además del propio Crespo que era partidario de grupos y no se destacaba en salidas al monte en solitario.  

Más  
      
Por la tertulia de "El Trole" pasaban también otra serie de cazadores, célebres, animosos, que con gran discreción y humildad  hacían  camino y oposiciones para estar al tenor de las circunstancias, pero el tiempo inexorablemente pasa y....algunos ya no están, otros retirados de esa practica seductora....y  con muchos años encima solo les queda el recuerdo y el soñar, si los recortes anti-crisis  no lo impiden.
Recordamos a los ya desaparecidos hermanos Pontigo, José Maria  con el sobrenombre de "paxarada" persona simpática donde las haya;  su hermano Adolfo conocido también como "el profesor", personaje entrañable en el trato  y en el devenir de la tertulia para contar deliciosamente los lances en el monte ; Fernando Ruíz Puga  mencionado coloquialmente por "el gallegu" cazador de largo recorrido y excelente criador de perros pointer, consiguió varias medallas en concursos de belleza; el propio Víctor Bango  (Vitorón), gran chef   y consumado cazador; no podemos dejar en el olvido al gran Fermín Pérez Corbato asiduo en la tertulia... siempre con visitas breves, su trabajo de autónomo requería gran dedicación, cumplimentaba vivencias con gran diligencia.
En la práctica venatoria obviaba lo superficial - "el continente"- para quedarse con lo meramente esencial -"el contenido"- que lo acreditaba como cazador total, muy comprometido con  la mágica picona. Cazador sin fronteras,  incansable y convencido de su pasión, en las salidas al monte obviaba barra y también  mesa y mantel,  su lema era: "cazar, cazar, cazar y cazar y cazar"....       


Un momento de silencio

Mientras esto escribo, me avisan de fallecimiento de mi gran amigo J. Díaz - es una malísima noticia que me hace reflexionar largamente, los recuerdos  se agolpan en la memoria, miro a través de la ventana  de la sala hacia el jardín, no sé, tratando de buscar en el exterior  una explicación ,  y me encuentro una explosión de vida...la salida de la flor blanca de la magnolia con todo su esplendor  (que contraste). ^^La naturaleza unas veces nos brinda y otras veces nos niega^^.....¿es justa la naturaleza....?,  me recojo evocando unos momentos...

En la tertulia se comentaban todo tipo de cosas, anécdotas, historias, algunas difíciles de creer, chismes, lances sorprendentes, etc. la disertación corría a cargo de los más locuaces.
También intervenían a veces  los dueños del local,  Manolo padre y Manolo hijo, con pasajes llenos de gracia y humor.
Manolo padre nos habló un día de un episodio sorprendente vivido por él y unos amigos en Soto de Dueñas en los años 50 (...?). estas fueron  más o menos sus palabras.
Salíamos de un bar de tomar algo "entre ver y no ver" y vimos pasar  "un bandu arcees" muy grande... -seríen por lo menos" vente-"....  
P.D. Aquí queda reseñada esta historia de tertulia para conocimiento y disfrute de los entusiastas del tema. Nosotros solamente somos meros transmisores de las inquietudes de Don Manuel en aquellos tiempos ya lejanos.       José Luis 



.....vimos pasar un bandu....


Fernando Ruiz Puga
Exposición Canina Internacional de Bilbao
Abril 1973
Perra pointer medalla de oro
(fotografía realizada por un servidor)

-Ilustres-
....todavía eran tiempos sin fisuras... 

         
Ilustre del oriente
  

martes, 14 de enero de 2014

VIVENCIAS EN UNA BUENA JORNADA




                 UN DÍA A LA CAZA DE BECADAS EN..........?      








Nota: pendiente de texto complementario
al reportaje de la publicación en Caza y Pesca en 1974.