viernes, 26 de febrero de 2016
martes, 29 de diciembre de 2015
LA DIÀSPORA DE LOS 80
EN SU GÉNESIS CARECÍA DE NOTORIEDAD(todavía eran tiempos de bonanza) apenas se escuchaba su debil sonido casi imperceptible, años después el oído captaba ya la nota clara de su lamento en su avance inexorable... y en un momento dado, las membranas auditivas vibraron con su machacona cantinela, SÍ, "no había lugar a la duda", ¡¡nos estamos quedando sin becadas !!, ¡¡la arcea ya no viene como venía antes!!. Este soniquete era el sentir general de todo el "interés becadero", de un interés becadero sano, real, auténtico, hubo otros que iban de oyentes sin importarles el lance, pasaban olímpicamente de la realidad que venía, eran los pasotas consumados.
Pero también descollaba vacilando en las tertulias una figura determinante, se trataba del "fantasma sin sábana", vamos, el auténtico tonto de baba, real esperpento de Valle Inclán, este alma en pena basaba sus historias - a parte de otras frivolidades - en lo cuantitativo y hacía oídos sordos al problema que poco a poco se iba incrementando.
La mitad de los años 60 constituyo el comienzo de nuestro deambular por la no sé si bien llamada escuela de San Huberto.
Sin credenciales ni pruebas de aptitud de ningún tipo nos pusieron en la mano un documento autorizado y una escopeta y nos dijeron ¡¡hala a cazar!!.... "bueno bueno"....vivir para recordar... con lo cual la veda quedaba abierta y la guerra a punto, de lo que aprovechaban algunos para librar su particular batalla, unos,
respetar las normas y otros tirar a todo lo que se moviese, de ahí, de ese tiempo acá, pasó de todo, menos la crisis, de hecho actualmente se sigue con los recortes, ¿tendrá algo que ver la escasa cantidad de "picona"....?.
La segunda mitad de estos años 60 representaron un ochenta por ciento de oír vivencias por un veinte por ciento de vivir vivencias.
La fuente de saber cosas la proporcionaban las tertulias una gran parte de estas ubicadas en bares o restaurantes generalmente especialistas en caza y pesca o sidrerias y chigres enraizados en la tierrina.
Aunque alguna tienda especializada o armería podía proporcionar información escueta y rápida por lo de, "vengo a comprar y llevo prisa".
Por tanto en los bares la degustación de café o saborear una malta era el pretexto para mejorar el acervo de información quizás interesante sobre la becada y sus zonas querenciosas.
Entonces a esta universidad del parloteo acudían alumnos sin matricularse, incluso alguno llegaba a la chita callando, intentando conseguir créditos rápidamente para salir airoso en el curso y así obtener el aprobado en la licenciatura becadera.
Fueron estos mitad de los 80 años de éxodo y dispersión en todos los sentidos, lo mismo de becadas como de cazadores, tanto es así, cómo que te encontrabas en todo tipo de parcelas buscadores ansiosos de "picona" y por el contrario escased acusada de ella.
Esta incidencia te empujaba a cambiar los registros para seguir impregnado en la urdimbre del tejemaneje becadero.
De todas formas hubo varios años con un repunte bastante aceptable... Difícil encontrar una opción satisfactoria entre las pocas que había.
En ese sentido se optó por lo conocido y simple, a lo complejo y desconocido, ¿cuál era esta opción?; obviamente no era otra que la exploración en otros pagos inéditos, con lo cual la diáspora era toda una realidad en cuanto a buscadores y también a "la reina" propiamente dicha....
Este relato continuará en un próximo post de titulo:

LA ESENCIA DE SAN ANDRÉS".
Buenas noches.
Pero también descollaba vacilando en las tertulias una figura determinante, se trataba del "fantasma sin sábana", vamos, el auténtico tonto de baba, real esperpento de Valle Inclán, este alma en pena basaba sus historias - a parte de otras frivolidades - en lo cuantitativo y hacía oídos sordos al problema que poco a poco se iba incrementando.
Sinopsis 2
Desde hace un tiempo a esta parte se va notando con bastante incidencia la escased de becada que en las distintas temporadas va llegando a los montes y sierras de la península Ibérica (al menos los correspondientes a Asturias y Galicia.
Salvo tres o cuatro años espaciados de abundancia antes de los años 90, el resto de campañas resultaron regulares o malas y no ya por no "cortar pluma" sino por no ver pájaro.
Sinopsis 3
Las décadas del Señor 60 y 70 impregnadas de experiencias cinegéticas fueron y marcaron un antes y un después en la caza de la inigualable becada.
¡¡Hay momentos aun con reflexión meditada que casi nos embarga la nostalgia de estos años mencionados!!...
También los años 50 podrían haber sido alusión para el tema en cuestión, pero se nos antojan un poco lejos para tratar de analizar fielmente el periplo de esta avecilla europea del paraíso por las carencias de personas y cosas,- al no estar tangibles - y obviamente por el tiempo trascurrido.
(en esos años no conocíamos esa disciplina venatoria), por tanto para cubrir ese periodo tendríamos que recurrir a la suposición y por consiguiente al concurso de la conjetura y de la hipótesis al construir unas historias sin aval que darían poca luz a lo que realmente sucedió. Sin embargo nuestros antepasados con aficiones e intereses venatorios cuajados tendrían "una y mil vivencias" que contar con sus correspondientes lances en ese tiempo.
¡¡Hay momentos aun con reflexión meditada que casi nos embarga la nostalgia de estos años mencionados!!...
También los años 50 podrían haber sido alusión para el tema en cuestión, pero se nos antojan un poco lejos para tratar de analizar fielmente el periplo de esta avecilla europea del paraíso por las carencias de personas y cosas,- al no estar tangibles - y obviamente por el tiempo trascurrido.
(en esos años no conocíamos esa disciplina venatoria), por tanto para cubrir ese periodo tendríamos que recurrir a la suposición y por consiguiente al concurso de la conjetura y de la hipótesis al construir unas historias sin aval que darían poca luz a lo que realmente sucedió. Sin embargo nuestros antepasados con aficiones e intereses venatorios cuajados tendrían "una y mil vivencias" que contar con sus correspondientes lances en ese tiempo.
Los años 40 que fueron el inicio de una nueva época más de lo mismo, constituyó el principio del impulso deportivo después de la contienda con la creación de Federación Española de Caza a cargo de Joaquin España Cantos que fue su primer presidente y así queremos reflejar esta sinopsis a vuela pluma y acceder a los siguientes años para seguir adelante.
Oír vivencias / Vivir vivencias
Sin credenciales ni pruebas de aptitud de ningún tipo nos pusieron en la mano un documento autorizado y una escopeta y nos dijeron ¡¡hala a cazar!!.... "bueno bueno"....vivir para recordar... con lo cual la veda quedaba abierta y la guerra a punto, de lo que aprovechaban algunos para librar su particular batalla, unos,
respetar las normas y otros tirar a todo lo que se moviese, de ahí, de ese tiempo acá, pasó de todo, menos la crisis, de hecho actualmente se sigue con los recortes, ¿tendrá algo que ver la escasa cantidad de "picona"....?.
La segunda mitad de estos años 60 representaron un ochenta por ciento de oír vivencias por un veinte por ciento de vivir vivencias.
La fuente de saber cosas la proporcionaban las tertulias una gran parte de estas ubicadas en bares o restaurantes generalmente especialistas en caza y pesca o sidrerias y chigres enraizados en la tierrina.
Aunque alguna tienda especializada o armería podía proporcionar información escueta y rápida por lo de, "vengo a comprar y llevo prisa".
Por tanto en los bares la degustación de café o saborear una malta era el pretexto para mejorar el acervo de información quizás interesante sobre la becada y sus zonas querenciosas.
Entonces a esta universidad del parloteo acudían alumnos sin matricularse, incluso alguno llegaba a la chita callando, intentando conseguir créditos rápidamente para salir airoso en el curso y así obtener el aprobado en la licenciatura becadera.
Años mitad de los 80
Fueron estos mitad de los 80 años de éxodo y dispersión en todos los sentidos, lo mismo de becadas como de cazadores, tanto es así, cómo que te encontrabas en todo tipo de parcelas buscadores ansiosos de "picona" y por el contrario escased acusada de ella.
Esta incidencia te empujaba a cambiar los registros para seguir impregnado en la urdimbre del tejemaneje becadero.
De todas formas hubo varios años con un repunte bastante aceptable... Difícil encontrar una opción satisfactoria entre las pocas que había.
En ese sentido se optó por lo conocido y simple, a lo complejo y desconocido, ¿cuál era esta opción?; obviamente no era otra que la exploración en otros pagos inéditos, con lo cual la diáspora era toda una realidad en cuanto a buscadores y también a "la reina" propiamente dicha....
Este relato continuará en un próximo post de titulo:

LA ESENCIA DE SAN ANDRÉS".
Buenas noches.
jueves, 24 de diciembre de 2015
viernes, 27 de febrero de 2015
ANIVERSARIO
Queremos recordar en este humilde blog la ausencia hace hoy un año de José Díaz.
Doce meses evocando su vasto legado y compartiendo en común vivencias pasadas mediante el recuerdo...
Toda esa serie de días mentalizando su persona, su figura, su saber estar, su destreza para la caza y para la pesca y también sus valores personales...
Hay momentos que nos parece percibir (...?) su presencia... movimientos, gestos... en ámbitos indefinidos de esta vida terrenal...quizás sea su *esencia* que trate de habitar su mundo vivido anterior...
Un fuerte abrazo a su familia esposa e hijos.
Y un gran saludo para todos sus amigos de siempre de Villalegre y Avilés. José Luis 27 febrero 2015
Y un gran saludo para todos sus amigos de siempre de Villalegre y Avilés. José Luis 27 febrero 2015
lunes, 5 de enero de 2015
AMANECER EN...
L
|
AS “ARCEAS” son
algo que siempre nos han dejado admirados y perplejos. Desde el primer momento
que nos hicimos con una escopeta y un perro las hemos buscado por todas
partes, pero sin el suficiente empeño, constancia y paciencia que la caza de estos
pájaros requiere.
Pocas veces hemos salido expresamente a
ellas y no por falta de ganas, sino por no disponer de un sitio libre y
querencioso donde ir a buscarlas.
Su encuentro era casi siempre un hecho
fortuito, ya que igual nos la encontrábamos sin perro cazando “tordos” a
orillas del Espasa y vaguadas de Coyanca, que al aproximarnos a cualquier
“gachero” aledaño a la ría de Villaviciosa, ría “gachera” por excelencia.
En más de una ocasión, al acercarnos a
alguna tertulia “cinegético-arceera” procurá- bamos poner” la antena” a la búsqueda de información, al respecto del
emplazamiento exacto de esos sitios querenciosos y protagonistas de infinidad
de recuerdos y fructíferas “cazatas”.
A pesar de ello, nunca hemos logrado
volver a casa con más de un par de ”arceas”, pues hasta hace unos años, nuestra
experiencia “becadera” siempre había quedado circunscrita a los “cazaderos
libres”, y, de estos desgraciadamente había pocos y lo que es peor, cada vez
hay menos.
También
viene al caso una curiosa anécdota de la que por ignorancia fuimos protagonista
involuntario. Nos hablaron de una cacería de “arceas” en Colunga, lo cual,
unido a algunas experiencias vividas en los montes del concejo de Carreño, nos
hizo concebir fundadas esperanzas que aquello se iba a dar bien.
Dicho y hecho, salimos temprano de casa y
antes del amanecer nos encontrábamos en el cazadero. La desilusión no puede
describirse, pues no hay ave más lista y misteriosa que la”becada”.
Total: toda la mañana tirando tiros a las simpáticas becacinas, con lo cual estamos de acuerdo que hicimos buenas
prácticas de tiro, pero de cazar “arceas”
nada.
De todas maneras recordamos como aventuras afortunadas un par de incursiones hechas
a los montes de Gozón, organizadas por un cazador que conocía bien la zona, y
en la que a lo largo del recorrido se podían cobrar (no sin dificultad), una o dos “piconas”.
También esto se acabó: hasta que un día la
casualidad durante el encuentro en un óbito de un compañero nos brindó la oportunidad
de volvernos a ver, después de casi siete años….a un buen amigo con el que
habíamos compartido muchos de los mejores y primeros momentos de nuestra vida
cazadora y allí, después de la ceremonia, pudimos hablar cómo no, de arceas, de perdices, de montes, de ríos…
Para este buen amigo la caza es su
ilusión, su principio y su fin. Conoce sus querencias, usos, reacciones,
costumbres, para él el arte de la caza oculta pocos secretos, tolera la
ignorancia y sabe respetar el orden establecido en una mano de cazadores.
Desprendido en el momento de ocupar los puestos o de distribuir la caza; es
esta una rara cualidad que solo puede darse en aquellos que llevan muchos años
cazando y sabiendo como casi siempre perder.
Hablamos también de la cantidad de
cazadores que dejan de serlo, por culpa de esas urbanizaciones que, sin ton ni
son, arrasan y destrozan tierras y montes que en otros tiempos fueron ideales
para cazar.
José nos prometió ir a becadas en diciembre, a un buen cazadero, cuando el tiempo nos fuera favorable y así lo
hicimos.
Apurando el adviento ya se acerca la
Navidad, es tiempo de espera, pero también de ilusión.
La víspera de una cacería de “arceas”,
cuando a uno le gustan, produce un cierto cosquilleo y nerviosismo que por
supuesto no nos permite dormir, de modo, que el madrugón no es tal. Una vez en
carretera y después de tomar el consabido café en la cantina de Campsa de
Luarca aderezado con toda clase de
comentarios, vaticinios y pronósticos, observamos que la noche era clara, sin
aire y estrellada con lo cual a buen seguro Virtudes, estaría dispuesto.
Las condiciones meteorológicas de noche
clara no hacían presagiar buenos resultados, ya que los mejores días de
“arceas” son aquellos que el cielo está cubierto, oscuro y plomizo amenazando
lluvia y nieve o dejando caer un tenue “orbayu”.
Son las ocho de la mañana en Virtudes, lugar que hasta hoy para nosotros es
desconocido.
La noche todavía nos envuelve de oscuridad,
ansiedad y misterio y esperamos nerviosos el momento de la amanecida para
conocer el lugar y saber donde estamos.
Nos acompañan dos amigos cazadores Enrique
y Luis son del pueblo vecino (Vidural) pero con residencia en Avilés y
compañeros laborales.
Son estos amigos elementos dotados de un
sexto sentido que les hace sentir las
mil sensaciones que laten en una naturaleza salvaje, con la que el hombre de
ciudad de siempre es incapaz de comunicarse.
Sugieren una “cata visual” en la amanecida
para estimar lo que nos podremos encontrar durante la cacería
Esperando al alba
Hay medía luna; e infinidad de estrellas
flotando en el inmenso cielo, y de vez en cuando alguna que fugaz, corre a
desintegrarse, a morir… en el infinito silencio de la nada… Al poco tiempo una “becada”
vuela rasando la campera, su típica silueta la delata… después atruena sobre
nuestras cabezas el raudo vuelo de un par de”arceas” que divergen y se apean en la zona.
Una becada más se cuela en el interior de un
pinar cercano.
Un instante después se advierte una “picona”
piñerando sobre nuestros sombreros súbitamente hace un “gamete” y vuela a gran
velocidad, rebasa las copas de un grupo de insignes y se pierde a mil por hora
en un bosque de robles, garabaya y abedules.
Estas becadas procedentes del pasto van a guarecer hasta la próxima
noche.
Después de cinco minutos de observación en el que
surgían toda clase de comentarios salpicados por el delicioso y
humeante café que José guardaba en sendos termos/ (en tal circunstancia obviábamos
la evocación al cremoso preparado por
Marcel y Bernardino en el Rest. El Trole de Gijón)/.
A continuación ya nos decidimos a salir acompañados por los perros verdaderos protagonistas ante la “reina” para
su caza/.
Programamos cazar toda la mañana recorriendo en sentido SE-NO la sierra por su
cara fría que teníamos a nuestra derecha poblada abundantemente de riegas
transversales y monte bajo, con una estructura
vegetal enmarañada en superficie y elevada entre amplias zonas de pinos,
pero con el suelo en su interior limpio y adecuado para el transito de perros y
del propio pájaro y peinar la cara caliente con vaguadas de abedules robles
alisos y pinos a nuestra izquierda; para que una vez batida la zona dar como
finalizada la cacería.
Vientos de caza
Ya metidos en harina los
lances no se dejaron esperar... pues las innumerables y académicas posturas de
los perros con muestras de arcea componían un bello y atractivo pasaje.
La emoción aumentaba por momentos al ser
abatida una “becada”a “postura” logrando darse a la fuga un par de ellas con
rápido y zigzagueante vuelo.
Pateamos durante un buen
rato una amplia superficie tratando de buscar las arceas que observamos en la
amanecida, al fin detectamos sus querencias y los perros lograron poner dos de
ellas con resultado positivo.
Continuamos nuestro camino a
través del amplio cazadero desplazándonos a lo largo de la ladera de la sierra en “cara fría” con zonas intercaladas de pinos, varales y escobares, con
un equilibrio casi perfecto en cuanto a la disposición sobre el terreno de los
pinos, estos limitados por los anchos “cortafuegos” de seguridad; hay una
cierta dispersión en varales y brezales pero con equidistancias regulares entre
si.
El suelo existente y
esencial que conforma la corteza o base del monte gozaba de una limpieza
extraordinaria, pues el tránsito entre las áreas de coníferas y los conjuntos
arbustivos no ofrecía ningún problema para cazadores y perros, al discurrir
caminos y sendas serpenteantes que los animales en pasto se encargaban de
limpiar, al pastar y trillar día a día, por medio de boca, cascos y pezuñas.
Es digna de narrar la
¡”faena”! realizada a media mañana y que
tenia como protagonistas principales a José y su pointer hembra; habiendo quedado en ”muestra” la Luna sobre una mata, (los otros tres perros que buscaban
en las inmediaciones se fueron acercando, quedando a “patrón” sobre el brezal
al detectar la firme” traza” de la perra) José se prestó atento; con firmeza y
decisión la perra a señal de su dueño, se precipitó hacia la mata, de la cual
brotaron con la celeridad de un potente resorte dos “arceas” que fueron
abatidas de sendos disparos, causando
gran sensación este “doblete”, pero cual no seria nuestra sorpresa al
dar la voz de ¡cobra!, verla salir del “escobar” portando en su boca una
tercera “pitorra” completamente viva, pero creemos que con algún problema para
eludir o para el vuelo, originado tal vez por disparos anteriores.
La emoción es indescriptible la “reina”
aleteaba en nuestras manos pretendiendo zafarse y esperando recobrar la
libertad, una libertad tal vez pasajera, pues el azar la situaría en algún
momento delante del fino olfato de un perro “arceero” y su final podría ser
seguro.
Después de una larga
reflexión bien entendida y bien meditada,
nos decidimos a liberar y por consiguiente a soltar a la “becada” sumisa y
aterrorizada, al encontrarse apresada en nuestras manos.
Varias zonas de breñales
(bardiales) de difícil acceso nos obligaron a dar algunos rodeos para continuar
nuestra marcha por el monte. Pensamos que estas áreas pobladas de maleza
pudieran ser cobijo perfecto de las “arceas” en los días que no se encuentran
en la superficie cómoda y fácil, o cuando el tiempo está revuelto y arrecian
los vientos; siempre y cuando se pueda
habitar en su interior.
Nos aproximamos a unos
bosquecillos de pino y retama de mediana superficie y separados entre ellos por
poligonales prados y monte bajo, en los cuales Enrique uno de los amigos que nos acompaña detectó la
presencia de “chochas” unos días antes; la entrada de los perros con numerosos “andaos”
a la zona en cuestión ya puso de manifiesto la presencia con toda seguridad de
algún scolopácido, pues observamos el estiércol del propio ave, así como los
excrementos en proceso de fermentación
de los rebaños vacunos, que se hallaban totalmente taladrados por el ágil pico
de la “becada” ; para buscar
lombrices en su interior y procurarse alimento en horas nocturnas.
Y no podía ser menos, pues
dos domésticos, (el Pipo y la Luna... ¡siempre la Luna!) obviando la dilación,
se ponen de acuerdo y muestran lo que puede ser una becada. Ahora sus figuras
corporales son imperturbables, como si
se detuviera el tiempo, vamos un auténtico desafío a las estatuas de piedra de
la isla de Pascua en su máxima expresión,
todo en un entorno de silencio espacial, infinitamente lejos del ¡¡lamento
sonoro!! del “beeper electrónico” actual para perros becaderos.
Una pequeña piedra lanzada
hacia la mata en aquel silencio sepulcral provocó la tremolina y la rotura de
la muestra, con un ruido ensordecedor en
su huida dos “aves del paraíso” intentaban poner aire de por medio, pero....
Vemos por el lugar de rama
en rama al bisbita arbóreo (anthus-trivialis) y también al chochin
(troglodytes-troglodytes) (cerrica), que merodeaban por el entorno en busca de
su alimento cotidiano; su presencia de alguna manera provocaba apneas en el
flujo ventoso de los entusiastas canes en su dinámica búsqueda, al confundirse
los efluvios olfativos de estos pájaros con los que segrega realmente la “reina
del bosque”. Un simple requerimiento obligaba
a los perros a obviar esas emanaciones y seguir buscando a la “dama”.
La tensión aumentaba por
momentos, la búsqueda exhaustiva de los cánidos palmo a palmo, subía a su
máxima expresión, el nerviosismo se palpaba en el ambiente y los
desplazamientos ora a la derecha, ora a
la izquierda, ora en espiral y con gran rapidez, dibujaban en aquella parcela
monteril una autentica tela de araña, repuntes, paradas falsas, miradas
cómplices de los domésticos hacia sus dueños, carreras, retrocesos… acer camientos lentos y muestras en proximidad, componían toda una disciplina de
sapiencia y actitud para la muestra previa a la caza de la ”señora del sotobosque”.
No pasó mucho tiempo sin que
la “paradas” se confirmasen y así, rodeando la superficie arbustiva los
perros y con “muestra” firme, consiguieron desalojar de su guarida al ave que
fue abatida en su huida, instantes después nuevas pautas de tres cánidos, otro
de los perros en su loca carrera no logra patronear y en su recorrido lateral
provoca la salida del ave en estampida con vuelo vertical (de chimenea) en la
parte posterior de la mata cupillífera sin ninguna opción de abatimiento.
Declinaba ya el sol casi
oculto por las nubes ya pasadas las cuatro de la tarde, cuando nuestros pies
iniciaron el regreso a los coches, habiendo abatido a partir de medio día dos “xanas”
más, además de las reseñadas, en otras tantas maravillosas “paradas”. Y llega
como siempre la anécdota final: nos dirigíamos comentando las últimas vivencias
por un carril en poco uso y ya cerca de los coches, los perros a su aire y las
escopetas descargadas, cuando instantáneamente “bota” una “del farias ” delante de nosotros, que con vuelo
vivaz se aleja caleya adelante; encaramos la escopeta y al alimón le soltamos
un tiro por entre las ramas de varios pinos, observamos la caída fulminante de algunas cañas cortadas por los
perdigones y una vez allí vimos en el suelo a la “fumadora” abatida; esto da
lugar a la frase por todos conocida / hombre prevenido vale por dos/.
Recuento final once “arceas”; una vez metidos los perros en los coches, Luis en un santiamén prepara un fuego y calienta unas latas de fabada
asturiana poniendo a la vez nuestras caras coloradas como pimientos.
El complemento con el vino,
el pan de “escanda” de la zona un cigarrillo y cuatro chistes es el feliz epílogo de estos cortos momentos de placidez.
Al lado de la Fuente de las Virtudes, de la sierra del
Trambolledo- Cachopo en el occidente asturiano con sus rebaños vacunos y
caballares y la escurridiza “salvajina” vuelve a imperar el silencio y la tranquilidad...
Fuente de las Virtudes (El Franco)- (520mts / s.n.m.) Diciembre
1973
*Conclusión *
....aquel domingo 13 de agosto de 2006 día de mi
cumpleaños me desperté por la mañana con una sensación muy extraña... fue como
si estuviese todo el día anterior en Virtudes con escopeta y perro pateando el
monte… (¡ ¿…?
! ).
Les Mariñes / Villaviciosa / agosto de 2006 J.L.L.M.
sábado, 13 de septiembre de 2014
UNA VISITA AL BUIO
...DESPUÉS DE UNA EXPLORACIÓN POR LOS MONTES LUCENSES...
El Buyo
...sentí sobre mis hombros todo el peso del mundo; de mi mundo, quiero decir. Allí la sustancia de mi memoria se enredó en la cantinela del poema y todos los veranos del mundo se superpusieron como láminas trasparentes dejando ver la claridad del día la calidad de la luz de antaño.
Buenas noches José Luis
![]() |
| UN ALTO EN EL CAMINO. EN ESTA IMAGEN SE PUEDE VER A MIS GRANDES AMIGOS G. YEMO Y E. REQUENI CON SU FIEL "TRENO" COBRANDO FUERZAS EN ESTE GRAN CAZADERO DE "EL BUYO" CON VESTIGIOS DEL PASADO DETRÁS. |
El Buyo
¿Qué entendemos por "El Buyo"?
Geográficamente hablando El Buio se trata de una parcela
montañosa de suaves pendientes y mediana altitud incrustada entre los concellos de Vivero, Xove y O Valadouro poblada de pinos como principal elemento arbóreo, amén de varales, abedules, carballos y retamas mil.
¡¡El Buio!! es uno de los santuarios en esta zona de la trashumancia animal. Auténtico figón de ganado vacuno y caballar.
Nos contaron que en aquellos años 70/80 pasaban las temporadas invernales ganado procedente de tierras de Castilla León para evitar la dureza del clima extremo en la meseta.
Paisaje
En el contexto paisajístico... guapa zona esta de El Buyo. Destacado balcón en la campiña lucense. Vital mirador al cercano Cantábrico.
Receptor estratégico de todos los vientos y de todos los soles. Hermano pequeño de los dos colosos que flanquean su entorno el O Xistral y el O Cadramón. En estas tres zonas había parada y fonda en aquellos tiempos de otoño de la "enigmática viajera"...(¡¿...?!).
Vientos del este
En el aspecto puramente venatorio El Buyo nos muestra una gran franja de actividad becadera muy posiblemente sirviendo de puente entre zonas más avanzadas y/o de permanencia estable durante la temporada en el cazadero. Por el medio se pueden mover también otras especies a saber: perdiz, corzo, xabarin, pombo, tordiella etc.
En el contexto de terrenos cazables en el país de "las meigas" "El Buyo" pudo destacar...y ocupó un lugar
preeminente en cuanto a cazaderos de becada...
Rango
Ningún mérito nos deben dar ni nos debemos atribuir por descubrir y conocer "El Buyo" como cazadero de becada para los intereses de nuestro circulo de amigos arceeros en el año 1978, quizás otros becaderos adelantados en el tiempo y la coyuntura (que los hubo) mereciesen esa estimación por descubrir y conocer esta y otra serie de zonas propicias para la estancia temporal de la picona en este campo feraz que es la Galicia próxima (principalmente la provincia de Lugo).
Yen ese sentido una vez más nos tenemos que referir a ese cazador sin identificación contrastada, humilde, anónimo, desconocido, armado de gran moral y pleno convencimiento de que su pretensión tendría futuro, a patear con escopeta y perro los cazaderos de la Galicia oriental en la década de los 60, a todas luces tiempos difíciles por diversas circunstancias, pero que sirvieron para abrir brecha por referencias oídas a los que en los años 70 se decidieron y/o nos decidimos a traspasar la frontera entre Asturias y del otrora reino de Galicia.
¡¡El Buio!! es uno de los santuarios en esta zona de la trashumancia animal. Auténtico figón de ganado vacuno y caballar.
Nos contaron que en aquellos años 70/80 pasaban las temporadas invernales ganado procedente de tierras de Castilla León para evitar la dureza del clima extremo en la meseta.
Paisaje
En el contexto paisajístico... guapa zona esta de El Buyo. Destacado balcón en la campiña lucense. Vital mirador al cercano Cantábrico.
Receptor estratégico de todos los vientos y de todos los soles. Hermano pequeño de los dos colosos que flanquean su entorno el O Xistral y el O Cadramón. En estas tres zonas había parada y fonda en aquellos tiempos de otoño de la "enigmática viajera"...(¡¿...?!).
Vientos del este
En el aspecto puramente venatorio El Buyo nos muestra una gran franja de actividad becadera muy posiblemente sirviendo de puente entre zonas más avanzadas y/o de permanencia estable durante la temporada en el cazadero. Por el medio se pueden mover también otras especies a saber: perdiz, corzo, xabarin, pombo, tordiella etc.
En el contexto de terrenos cazables en el país de "las meigas" "El Buyo" pudo destacar...y ocupó un lugar
preeminente en cuanto a cazaderos de becada...
Pocos créditos se necesitaban para este asunto. a) el estar un poco al loro con la cartografía de las distintas zonas. b) observar con detalle la estructura formativa y vegetal de los montes c) un par de preguntas a un lugareño, para definir parcelas en altitud con animales en pasto.
Siendo suficientes estos tres requisitos. Ya lo decía el gran maestro Ettore Garavini que apuntaba esta máxima en alguna de sus conferencias y que venía a decir algo así: "Dime donde hay un monte o sierra de mediana altitud con animales en pasto y te diré donde hay becadas".
Siendo suficientes estos tres requisitos. Ya lo decía el gran maestro Ettore Garavini que apuntaba esta máxima en alguna de sus conferencias y que venía a decir algo así: "Dime donde hay un monte o sierra de mediana altitud con animales en pasto y te diré donde hay becadas".
Rango
Yen ese sentido una vez más nos tenemos que referir a ese cazador sin identificación contrastada, humilde, anónimo, desconocido, armado de gran moral y pleno convencimiento de que su pretensión tendría futuro, a patear con escopeta y perro los cazaderos de la Galicia oriental en la década de los 60, a todas luces tiempos difíciles por diversas circunstancias, pero que sirvieron para abrir brecha por referencias oídas a los que en los años 70 se decidieron y/o nos decidimos a traspasar la frontera entre Asturias y del otrora reino de Galicia.
Diana
Pues bien, un buen día haciendo de explorador por tierras de la comarca Terrachá (pretendíamos explorar la sierra de la Carba) concretamente el 21 de diciembre de 1978, pero tuvimos que desviarnos de la ruta trazada debido a la nieve y seguir una vía de 2º orden hacía el norte por tierras de Abadin y O Valadouro...se trataba de una carretera secundaria entre Gontán y Ferreira de Valle de Oro con paso por Cordal, Folgueiras, Cuadramón, Frejulfe y Ferreira y que iba atravesando en su recorrido grandes zonas para la estancia de becadas.
En un momento del viaje un vecino de la comarca Plácido Reigosa nos paró y nos pidió favor para desplazarse a Ferreira y sin ningún problema accedimos a su petición, este buen hombre tuvo la amabilidad de informarnos durante la ruta de los montes del entorno en los cuales había animales en pasto y su situación aproximada, gracias a esa valiosa información se pudo localizar el cazadero de los montes de "El Buyo" y alguno más en esta zona intermedia de la provincia de Lugo. Gracias Plácido.
En un momento del viaje un vecino de la comarca Plácido Reigosa nos paró y nos pidió favor para desplazarse a Ferreira y sin ningún problema accedimos a su petición, este buen hombre tuvo la amabilidad de informarnos durante la ruta de los montes del entorno en los cuales había animales en pasto y su situación aproximada, gracias a esa valiosa información se pudo localizar el cazadero de los montes de "El Buyo" y alguno más en esta zona intermedia de la provincia de Lugo. Gracias Plácido.
![]() |
| MODELO DE FICHA DE UBICACIÓN CAZADERO PARA AMIGOS LEALES Y COMPAÑEROS DE PEÑA. ¿¡ A LA VISTA DE LA FICHA RESULTARÍA DIFÍCIL DAR CON EL CAZADERO !? |
Buenas noches José Luis
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