Partimos de Lanzós (San Martiño de..) en dirección norte buscando las estribaciones de la sierra por su cara oeste. Se nos presentaba una vía estrecha ,irregular y serpenteante. Circulábamos en terrenos de Vilalba con una flora abundante que contemplábamos en el transcurso del viaje.
Robles, abedules, castaños, varales y diferentes bosques con variada superficie, del árbol de Galicia por antonomasia, *el pino*
Superficies estas capaces de contener un par de becadas fácilmente.
Estos conjuntos vegetales se alternaban con pequeños núcleos habitados a lo largo del camino destacando de estos el cruceiro, el monolito, la inscripción en piedra etc.
Nos acercábamos al final del término de Vilalba y en su limite comenzaba Muras e inmediatamente después la parroquia de Balsa (Santa María). El paisaje se iba trasformando y la flora con árboles de porte pasa a ser arbustiva con algún bosquecillo y grandes matas de uces donde pastan gran cantidad de caballos que exhibían sus crines al viento....
Así pues enfrentamos el concello de Muras por este núcleo habitado de Balsa admirando la iglesia románica del siglo XII en su pintoresco emplazamiento.
Después el periplo continuaría acercándonos a Taboi, rebasando Porromeu, A Corredoira y llegada a Viveiró (Santa María).... (no Vivero, la villa costera...) .
En algún momento de este recorrido echamos pie a tierra y observamos largamente la impresionante naturaleza creemos recordar que nos rodeaba, al norte, al sur, al este y al oeste.
Paisaje arbustivo donde los haya con protagonistas como vegetación de retamas, uces y piornos, unas veces en parcelas propias otras en auténtica miscelánea con nuestra incapacidad de descifrar cada especie por su ubicación aleatoria en estas tendidas laderas de la serranía lucense.
Pero de lo que sí estamos seguros es de la idoneidad del terreno como cazadero de becada pero creemos que de perdiz también, los rebaños vacunos y caballares se encargaban de preparar el suelo suave y húmedo amén de gran cantidad de hilos fluviales que discurrían por pequeñas vaguadas hasta su conexión con caudales mayores.
Retorno (volver sobre nuestros pasos)
Una vez hecho el recorrido y después de contemplar paisajes de "los de antes", decidimos regresar misma vía.
Habíamos visto terrenos propios para la becada pero imposibles de patear salvo valentía u osadía ya que se trataba de un gran coto en todo el entorno del O Xistral y perteneciente al término de Muras. Impresionante esta zona con todos los ingredientes para ser una parcela becadera de primer orden.... aunque adivinábamos en terrenos donde no alcazaba la vista posibles cazaderos (por lo de... "lagunas libres") en el interior de lo prohibido, como ocurrió en esta ocasión en el remate final de esta historia que tratamos de construir...por consiguiente debemos de considerar este área como asignatura pendiente y anotarla en el capitulo de los "chascos" y sin pérdida de tiempo tocar la zona que dejamos atrás...
Buenas sensaciones
Llevábamos la moral alta y con muy buenas sensaciones. La zona que dejamos atrás vista con el rabillo del ojo cuando subíamos hacia O Xistral y predeterminada de antemano la teníamos a tiro de piedra solamente era llegar a la altura de Golariz girar a la izquierda y seguir navegando por mares desconocidos para nosotros pero esperanzadores de encontrar *caladero*... ya no pensábamos ni siquiera de ver mucha o poca becada sino poder marcar nuestras botas en la blanda arcilla de los caminos de un cazadero inédito, al menos para nosotros, pero libre como el viento entre tanto coto que nos rodeaba en la zona... quebramos Golariz y avanzamos por una vía sinuosa y estrecha para llegar a A Costa (Cuesta) y rebasarlo.. y acercarse a la pequeña aldea de Casal desde el cual divisábamos con nitidez el perfil oscuro del Monseiban recortado en la clara luz de la mañana.... a continuación serpenteamos entre sus humildes construcciones de piedra donde alternaban viviendas y cuadras muchas de ellas cubiertas de oscuro musgo y de techos tocados de la pizarra esencial.
Orillamos el coche cerca de las últimas dependencias para poner pie a tierra e iniciar la inspección del entorno próximo.
Preparamos botas ,escopeta, viandas y perros ... en un marco de silencio y reposo, que por momentos resultaba inquietante... sin presencia de ninguna persona o animal, (el siempre perro ladrador o el doméstico gato murando desde las alturas), a más, unas débiles columnas de humo se elevaban de las chimeneas de alguna de las construcciones cercanas. Unos carballos enanos próximos a la antojana eran el único testigo mudo en la fría mañana en esta aldea de la terrachá lucense.
Iniciamos la marcha en dirección al Monseiban y su entorno rodeado de pinares.
Acompañado de los perros y con la escopeta desmontada atravesamos el retamal limitado por las tablillas del coto, (pisábamos coto de Vilalba) pensamos que hasta el límite con los pinos, una vez en este punto pudimos comprobar que las tablillas miraban hacia los árboles como límite del acotado; (otra prueba más de que los montes de la "forestal" no se acotaban en aquellos tiempos).
¡¡Por tanto intuición resuelta en el tema de lagunas interiores libres, limitadas por cotos!!
¡¡Y por tanto, pretensión cumplida, - pisar terreno libre "rodeado de puñales"...!!
Anotación agenda / Sin suerte...4 becadas voladas... 0 cazadas, pequeño bando de perdices.. mucha señal.......¡¡imposible...!! km. recorridos, ni se sabe........ Volveré.......21/01/79.
Es Monseiban- Penas Mouras una buena zona de actividad becadera y también de perdiz roja, paloma torcaz y corzo, pensamos que similar a los pagos en su cara oeste de la sierra del O Xistral, es una pena, quién lo pudiera cotejar (.....?!!).
En todo caso tendremos que marcar una nueva muesca en la culata de cazaderos explorados.
Conclusión / Reflexión
Estos fueron peregrinajes en tierras del Santo y también astures durante unos cuantos años, sin encontrarnos ingenios eólicos en ninguna parcela visitada.(Empezaron a proliferar años después).
El viento en cuestión iba o venía sin esfuerzo aparente y por consiguiente sin que estos "artefactos estilizados" forzaran las alarmas del medio, y su impacto visual no diese opción de existencia.
Ahora no hay cordillera, sierra, monte, teso, cotarro o altozano e incluso linea de costa que no exhiba como decoración estos "armatostes galvanizados" / "títeres" que saludan agitando los brazos como partida a un viaje a ninguna parte / "monigotes" de frío metal cargados de osadía desafiando a la flora y a la fauna / "fustes" de perfil impactante diseminados aleatoriamente por todos lados / "autómatas" creados por el hombre, que desde hace algún tiempo permanecen encantados como bestias y seguirán por los siglos de los siglos...
Reflex.(pareceres)
Me cuentan que hay diversidad de opiniones con respecto a estos "argadiellos personalizados", mientras unos becaderos dicen que estos molinos de viento afectan a las *piconas*, otros piensan que es irrelevante, pero muchos, sí que están de acuerdo de rechazar su presencia por la malísima imagen y gran impacto que producen con su figura en el entorno paisajístico.
Sin embargo, consideramos a estos "tochos alargados" un valor positivo en la producción de energía eléctrica y tenemos que estar de parte del progreso y bienestar a pesar de que frecuentemente estén machacando nuestros bolsillos con la subida de la luz.
Estos elementos de energías limpias urge buscarles una ubicación y esta se llama *alta mar* como todo el mundo ya sabe, y además con ingenios flotantes que están probando actualmente.
Por consiguiente se debería condenar al hombre como principal responsable de todos los desmanes que se generan en el monte pero además tendríamos que reseñar también ¡¡¡ la basura ,los vertidos, las talas incontroladas, las construcciones sin ton ni son en lugares en donde no debería ser permitido, y los tremendos incendios intencionados ...etc...!!! y que al final del juego al presentar su tarjeta sea merecedor de continuar como "bestia" sin deshacer el encanto y no, como le ocurrió al príncipe en el cuento de hadas. Por consiguiente debería ser condenado por maldad y no por fealdad.
P.D. A la vista de lo expuesto en cualquier momento podría desmarcarse algún elemento o grupo proteccionista a favor del *no* a la práctica cinegética.